Analizamos las frecuencias de los chasquidos de ecolocalización submarina, la propagación de las ondas de sonido según la salinidad del océano y la estructura social de las manadas de orcas y delfines.
Explorar estudios de campoProyecto Poddcommunication · Observación de manadas
Científicos y centros de estudio que respaldan nuestro enfoque en la comunicación de cetáceos.
“El análisis de los chasquidos de ecolocalización que realizan aquí es de una precisión excepcional. Sus datos sobre las orcas del Pacífico Norte nos ayudaron a identificar subgrupos familiares que antes pasaban desapercibidos.”
Dra. Mariana Costa
Bióloga marina, Centro de Estudios de Cetáceos del Pacífico
“Llevamos tres años colaborando en la monitorización acústica de delfines mulares en el Mediterráneo. La metodología que aplican para clasificar silbidos de firma es referencia en nuestro laboratorio.”
Dr. Hugo Valverde
Investigador principal, Instituto de Acústica Submarina
“Gracias a sus estudios sobre la propagación del sonido en aguas de baja salinidad, pudimos ajustar nuestros modelos de impacto acústico en el Mar Báltico. Un trabajo riguroso y necesario.”
Fundación Océano Vivo
Unidad de Conservación Marina, Copenhague
Colaboran con nosotros
Frente a los modelos de comunicación humana, el estudio de los cetáceos exige un enfoque etológico, físico y social que ningún software puede replicar.
Las ondas sonoras se comportan de forma distinta en aguas con diferente salinidad. Nuestros análisis miden la atenuación real de chasquidos y silbidos en el Mar Báltico, el Mediterráneo y el Índico, algo que ningún modelo acústico genérico puede predecir.
Las orcas residentes del Pacífico Norte y los delfines mulares del Mediterráneo usan silbidos de firma y clics de ecolocalización que varían según el grupo familiar. Analizamos estos patrones como marcadores de identidad, no como simples señales acústicas.
Cada estudio se basa en grabaciones submarinas directas y observaciones etológicas de larga duración. No usamos modelos predictivos de telecomunicación humana. Nuestros resultados son revisados por biólogos marinos y publicados en revistas especializadas.
Más de 500 silbidos de firma registrados en tres grupos de delfines mulares durante dos meses de seguimiento continuo. Los datos están disponibles para su revisión por pares.
Cada línea de investigación responde a una pregunta concreta sobre la vida acústica de las manadas.
Diferenciamos grupos de orcas y delfines mediante los patrones de chasquidos y silbidos, sin necesidad de marcaje visual. Esto permite censar poblaciones enteras con hidrófonos de bajo impacto.
Al analizar la secuencia de clics de ecolocalización durante la alimentación, reconstruimos las trayectorias submarinas de la manada y las zonas de forrajeo compartidas.
Los cambios en la frecuencia y duración de los silbidos de firma alertan sobre contaminación sonora o alteraciones en la salinidad antes de que el grupo muestre signos visibles de desorientación.
Modelamos la probabilidad de que dos manadas se crucen en una misma zona de alimentación a partir de la superposición de sus firmas acústicas y las condiciones de propagación del sonido.
Identificamos las rutas oceánicas donde la transmisión de sonidos de baja frecuencia es más estable, ayudando a proponer áreas de protección para la comunicación de los cetáceos.
Desarrollamos métodos de hidrofonía remota que evitan la aproximación de embarcaciones, reduciendo el ruido antropogénico y el estrés en los animales durante las campañas de campo.
Los chasquidos son pulsos sonoros de alta frecuencia que los cetáceos emiten para explorar su entorno. Las orcas los utilizan para localizar presas, navegar en aguas turbias y reconocer la estructura del fondo marino. Cada grupo familiar puede tener un patrón de clics ligeramente diferente, lo que refuerza la identidad del pod.
La salinidad altera la velocidad y la atenuación del sonido en el agua. En zonas de baja salinidad, como cerca de desembocaduras de ríos, las frecuencias altas se debilitan más rápido. Los delfines mulares del Mediterráneo, por ejemplo, ajustan la frecuencia de sus silbidos para mantener la comunicación a larga distancia en estas condiciones.
El silbido de firma es una señal vocal individual que identifica a cada delfín dentro de la manada, similar a un nombre. Se usa para mantener el contacto y coordinar movimientos. En cambio, el chasquido de ecolocalización es un sonido de navegación y caza, no una señal social. Ambos coexisten en el repertorio acústico del animal.
Se utilizan hidrófonos sumergibles conectados a grabadoras digitales de alta frecuencia. Los investigadores colocan estos dispositivos en puntos estratégicos o los arrastran detrás de embarcaciones. Luego, el análisis se realiza con software de espectrograma que descompone las frecuencias y permite identificar patrones de clics y silbidos.
Entender cómo se comunican las orcas y los delfines ayuda a evaluar el impacto del ruido antropogénico —como el tráfico marítimo o los sonares— en su comportamiento y supervivencia. También revela la complejidad de su estructura social, lo que es clave para diseñar medidas de conservación efectivas en sus hábitats naturales.